Ciudad

Teatro y Danza Off / Off Dance & Theatre

Teatro y Danza Off / Off Dance & Theatre
+ teatro en

Entrevista

Juan Ángel Melero

“Hay que luchar por la cultura y el teatro, por muy difícil que nos lo pongan”

 

-¿Qué os impulsó a abrir Serendipia?
Susana Mercado y yo llevábamos un año con nuestra compañía, Serendipity Teatro; en ese tiempo tuvimos la oportunidad de mover nuestros proyectos por diferentes salas donde nos acogieron y trataron muy bien, cada una con su personalidad y estilo, y poco a poco, (o más bien todo lo contrario) la idea de tener nuestro propio espacio y de darle nuestra propia identidad fue creciendo. Esa identidad la tuvimos clara desde el principio, incluso antes de saber que abrir Serendipia podía ser una realidad tangible: queríamos un entorno familiar y cercano. De ahí pasamos a plantearnos qué es lo que queríamos crear y cómo podíamos hacerlo; lo principal era ofrecer un nuevo lugar a todos aquellos que sintieran y entendieran el teatro y la cultura como nosotros, con la misma ilusión y devoción, y así mismo, contar con un espacio para realizar nuestros propios proyectos que abarcan desde obras de teatro hasta talleres, clubes de lectura, de cine y diferentes actividades que siempre intentamos realizar desde la cercanía y la sencillez.

 


-¿Por qué elegisteis el barrio de Quintana?
Hubo otras opciones, otras posibles ubicaciones; se nos planteó la posibilidad de escoger entre un lugar con una oferta cultural ya establecida o empezar de cero en un barrio donde no había nada parecido al proyecto que teníamos en mente, ambas albergaban riesgo pero ganó 'el barrio', esa identidad de la que hablábamos encajaba perfectamente aquí, un barrio antiguo, mítico madrileño pegado a la calle Alcalá, lleno de gente cercana, familiar, donde todos se conocen y, como ya hemos comprobado, todos estaban deseosos de algo así, de Serendipia. Nos lo demuestran cada semana. Acercar la cultura a otros barrios no tan céntricos nos pareció un gran reto (lo fue y lo sigue siendo).

 


-Estáis celebrando vuestro segundo aniversario. En estos momentos complicados para la cultura. ¿Cómo está siendo este viaje?
Cuando empezamos las reformas del local, aún no lo sabíamos pero nos quedaba más de un año por delante de obras y trámites; parecía que empezaban a aflorar esos primeros momentos complicados. En el camino vimos, por desgracia, como otros espacios cerraban y comprendimos que íbamos a aterrizar en un momento poco favorable para un proyecto así; precisamente eso nos hizo esforzarnos más y no desistir ni conformarnos nunca. Ese viaje y ese esfuerzo empezó a dar sus frutos; con el segundo año de vida de la sala, se ha conseguido afianzar a mucho público de barrio que no para de pedirnos más y más; personas, (ya amigos), con los que hemos conseguido más que una relación 'público-sala', mas bien una relación familiar y cercana que es donde nos sentimos más cómodos. Nos encanta cuando entra Pedro, Marta, Sandra, Arantxa, Lorena, Jose... Poder saludarlos por su nombre y charlar de cualquier tema entre obra y obra. Además hemos notado que en los últimos meses el boca a boca ha surtido efecto y público de otros barrios más lejanos, incluso pueblos de la periferia de Madrid vienen a visitarnos; obviamente, el viaje para conseguir algo así esta siendo duro y requiere mucho, muchísimo trabajo, pero también es infinitamente gratificante. Hacemos dos años y es difícil de creer visto el panorama actual pero vamos a seguir trabajando para cumplir muchos más. Hay que luchar por la cultura. Hay que luchar por el teatro. Por muy difícil que lo pongan.

 


-¿Qué puede encontrarse el público que vaya al Café-Teatro Serendipia?
Nuestra oferta cultural alberga teatro, por supuesto, pero también mucho más. Poco a poco el público de la sala fue creando su personalidad propia y fue demandando cada vez más formatos y disciplinas nuevas. Conocimos el formato de microteatro en Microteatro por dinero hace años y nos enamoró (es una sala que nos descubrió el género y con la que seguimos trabajando como compañía en bastantes ocasiones, disfrutando un montón de su magia y su apuesta); incluimos un formato similar, nuestros Loci (lugares comunes): teatro breve de veinte minutos con un objeto común que aparece en las obras programadas ese mes en la sala (desde una cabina londinense, un teléfono rojo, un pulsador, una señal de stop... Objeto que aporta Serendipia y que aparece, de un modo u otro, en la escena), obras de formato largo, teatro familiar, conciertos de música en directo, magia, shows de improvisación, presentaciones de libros, recitales de poesía e incluso recientemente y a punto de estrenarse en mayo de este año: nuestro primer Festival Internacional de Cortometrajes. Tenemos nuestro propio taller de interpretación para adultos con muestras trimestrales y un club de lectura, semanal. Además realizamos actividades gratuitas como proyecciones audiovisuales o un trivial de cine nocturno, una manera de agradecérselo a todos aquellos que son fieles a Serendipia mes tras mes; actividades en las que, los asistentes dejan de ser solo espectadores y forman parte de la sala al igual que los artistas que actúan cada mes en ella.

 


-Además de ser gerente de Serendipia, diriges y protagonizas Bienvenido a mi vida. ¿En qué faceta de las artes escénicas te sientes más cómodo?
Interpretar es lo que más me llena, es donde me siento más cómodo y en obras como Bienvenido a mi Vida más aún si cabe. Por la interpretación deje toda la vida que conocía hasta ese momento y lo que me hace sentir no es comparable a nada. Me siento afortunado y agradecido porque el teatro me está dando muchas oportunidades tanto en nuestra propia compañía, por supuesto, como participando en compañías ya amigas (como Aedo Teatro) que cuentan conmigo en distintos proyectos y me ha permitido probar diferentes géneros, desde teatro contemporáneo hasta grecolatino, teatro clásico y recientemente una performance; esto sin olvidar el teatro infantil y familiar (creemos y defendemos su importancia ya que ese 'pequeño' público es el futuro de nuestro teatro y hay que mimarlo tanto o más que al público adulto). La dirección la disfruto, y sufro. Saboreo el montaje de una nueva obra: ver cómo poco a poco todo va cogiendo forma, el trabajo cercano con los actores descubrir con ellos las sorpresas que esconde un texto, he tenido la oportunidad de dirigir varias obras en estos últimos años (actualmente ya estoy con otro montaje) y aún me emociono cuando todo encaja, cuando los actores junto contigo han conseguido llegar a esa idea que tenías en tu cabeza, supongo que esa emoción, esa pasión es la que me hace entusiasmarme con el rol de director si no lo viviera así supongo que no tendría sentido, pero eso sí: como espectador-director no puedo evitar sentir un pequeño nerviosismo en cada función cuando no estoy en escena. Por otra parte esta el trabajo delante de la cámara, es otra manera de disfrutar, es lo que me atraía más cuando empecé a dedicarme a la interpretación, luego el teatro tiró de mí y me cautivó; no obstante me encanta la cámara; aunque hacerse hueco es complicado, por suerte he intervenido en diferentes cortometrajes y series web  que me dan la oportunidad de trabajar y no dejarlo de lado y actualmente estoy en pleno rodaje de un proyecto que nuestra compañía está financiando y que pronto estrenaremos.

 


-Bienvenido a mi vida es una historia de amor con mucho más que amor que está gustando mucho al público. ¿Cuáles son las claves de esta historia de pareja?
La obra escrita por Susana Mercado está teniendo una respuesta del público muy unánime, con grandes criticas y sensaciones muy positivas porque según nos explican ellos mismos, sienten que no están viendo una obra de teatro si no que se cuelan en una historia real, "es como mirar por la ventana de unos vecinos". Los espectadores viven muy de cerca ese año en la vida de los protagonistas; un año que los cambiará social, moral y sentimentalmente siendo la historia de pareja una excusa para contar mucho más: los peligros de unos ideales extremos, el conformismo... drama y comedia se fusionan (todo ello además se complementa con una música en directo que acompaña los momentos clave de la obra). Decimos que es una historia de amor con mucho más que amor porque el amor en sí ya es mucho más; porque los sacrificios que hay que realizar cuando quieres a alguien, a veces son demasiado grandes y a veces no estamos dispuestos a ello. El equilibrio es la clave, pero el equilibrio es lo más difícil de lograr.

 


-Una obra que cuenta con música en directo de Joaquín Palacios, un lujo...
Un lujo en todos los sentidos y desde todos los roles: como director pude tener a disposición de la obra, el arte y la calidad de este artista que aportó desde los primeros ensayos mucho más de lo que esperábamos en un principio; fue su canción Madrid la que encajaba a la perfección con la historia (aún no había nacido Manu, el personaje protagonista, y Madrid ya hablaba de él: increíble) y, si bien al principio tan solo íbamos a contar con ella digitalmente o en un momento puntual de la historiat, finalmente su guitarra y su voz se hicieron indispensables a lo largo de toda la obra e interviene en distintos momentos de la misma. Ya no concebimos la obra sin Joaquín que actualmente está a punto de sacar nuevo disco y que además en Junio estará tocando en Serendipia en uno de nuestros Conciertos íntimos.
Además, como actor, desde la escena, (me sucede tanto a mí como a mi compañera Irene Gamell, gran actriz con la que comparto tablas, con quien me complemento muy bien, y con la que coincido en energías y sensaciones) siento que, la música y voz de Joaquín, es capaz de acompañar la interpretación, los sentimientos, la intensidad que estés transmitiendo en cada momento. Es capaz de amplificar cualquier situación. Es un lujo, efectivamente. Un lujazo.

 


-¿Cuál será la línea artística a seguir en las obras de larga duración que propondréis?
Bienvenido a mi Vida ha sido toda una alegría; aún nos queda un mes por delante después de una respuesta de público que no podíamos haber imaginado mejor. Ya estamos trabajando en otro proyecto para la próxima temporada pero no queremos repetir fórmula, al contrario, nuestra intención es la de ofrecer algo distinto y sorprender al público con un cambio radical en género y en  montaje. No obstante, esperamos dar mucha guerra, tanto con Bienvenido a mi vida en otras salas y espacios de Madrid y otras ciudades, como con las nuevas propuestas que, seguro, sorprenderán y estarán, como siempre, cargadas de cariño e ilusión (que de eso, en Serendipia, nos sobra).

 



Añade tu comentario

Enviar comentario

Comentarios Hay 0 comentarios para esta entrevista